viernes, junio 03, 2005
Es bello, es hermoso podría decirse. Es preciosa libertad, es oro y es agua. Es agua salada, es mar, arena y viento. Es esto que dejo salir, este sentimiento que se escapa de mi cual caballo brioso empujando las puertas de su gatera. Esta carrera que comenzó con transpiración fría corriendo por mi frente, abriendo grietas como si se tratase de un torrente furioso bajando de una montaña. Pleamar de sensaciones que no siento, pero que imagino, que añoro, que ansío. Años tras otros se apilan, se acumulan. Se amontonan unos encima de los otros. Uno de ti, otro de mi, otro de ellos y uno de ella, de estos y de aquellos. De lejos, de cerca, son cinco, son dos, son cuatro, y hace poquito fue uno?uno ya, y estabas tan lejos entonces, ahora estas tan a mi alcance, pero aun sin pertenecerme. Nunca me pertenecerás, porque estoy dudando de si acaso alguna vez me pertenecí. Porque dudo de si en verdad alguna vez tuve la razón suficiente como para aclarar todos los puntos oscuros que nos separaron, o si sentí el valor necesario para decir sinceramente todas las cosas que me estaban pasando. Y hubo palabras que nunca pude pronunciar, que nunca pude soltar. Sentimientos que no pude cabalgar y domar, así como pasiones que me enlazaron en la huida.
Quiero ver de cerca tus ojos intrigados, quiero oler de cerca tu ansiedad, quiero oír y acariciar tu corazón palpitante, inquieto, estrepitoso. Quiero ser gotas de rocío que llevan colores, quiero volar, pero hacia abajo. Algo así como caer en picada pero con un control parcial de lo que me estoy por estrellar, pero sin saber el impacto de mi choque.
Algo de eso fue lo que hice un día sin mirar las consecuencias, y así caí en este abismo de palabras, este torbellino de pensamientos, de sentimientos encontrados. Así narré mis historias mas diversas, encontré espacio para mis secretos mejor guardados, busqué recovecos para camuflar las cosas que no quería decirle a nadie, pero que tenia que decir igual.
Están en millones de letritas, todas las cosas que se me cruzaron en el camino recorrido en este difícil año. Este solitario año, este camino que fue un poco duro por trechos, pero que seguí caminando de todas maneras. Este camino donde encontré cosas importantísimas, buenas, malas, eso es lo de menos. Porque lo que valoro es lo que me llena en cuerpo y alma, y eso lo tengo todos los días, de una forma u otra. Eso son ellos, ellas, son esas cositas diminutas que hallo todos los días en los lugares mas inesperados y que me hacen olvidar de todas otras cositas diminutas que me faltan, y de las grandes cosas que necesito.
Caminando otro año, el primero con todo esto de lo que nunca esperé demasiado, pero me dio mas de lo que pensaba...
Feliz año blog!!
por Prima Bis